ERECCIÓN DE PARROQUIAS

MORISCA.

El 21 de Mayo de 1492 se erige la Catedral de esta ciudad de Almería. La “erección” está hecha en la Alhambra de Ganada y en ella se va a especificar el organigrama en sus vertientes jerárquica, funcional y administrativa de la Diócesis almeriense.
Encabeza el mencionado Documento de Erección un Breve de Inocencio VIII, cometido a Don. Pedro de Mendoza, Arzobispo de Toledo y Gran Cardenal de España con el título de la Santa Cruz, en el que se especifica que se expide a petición de los señores Reyes Católicos, a través de su embajador especial en el Vaticano Don. Iñigo López de Mendoza, Conde de Tendilla, por el que se solicitaba del Papa el privilegio de erigir dignidades, canongías, prebendas y otros beneficios en catedrales y colegiatas «en las que enteramente había cesado el culto». Atendiendo a la tal petición, Inocencio VIII establece y ordena en su Breve el conceder potestad a Don. Pedro de Mendoza y al Arzobispo de Sevilla y sus sucesores para erigir en Catedrales, Colegiatas e Iglesias aquellas Dignidades, Canongías y Prebendas que estos es¬timasen y en el número que les pareciere competente. Asimismo, la potestad de la dotación, que compete a los Reyes el señalar los Diezmos, Frutos y Rentas y Productos de Haciendas, tanto aquellos que el Rey y la Reina les donen y concedan y los que puedan libremente llevar. Finaliza el Breve con un poder, que constituye ESTATUTO, por el que esto se habría de efectuar:
«sin que obsten cualesquiera constituciones y ordenaciones apostólicas, estatutos y costumbres de las dichas Iglesias, corroborados con juramento, con confirmación apostólica u otra cualquier firmeza, ni otros cualesquiera que fueren contrarios. »
Esta potestad personal concedida al Capellán Mayor de la Reina, Don. Pedro de Mendoza, y la genérica concedida a los arzobispos de Sevilla, había sido expresamente ordenada su consecución en las instrucciones de los Reyes al Conde de Tendilla en su embajada, respondiendo a la necesidad de designar personas de confianza por parte de los Reyes para proceder a la reordenación del recién conquistado Reino de Granada.
Así, sentadas las bases jurídicas, corresponde a los Reyes, pues, la facultad de erigir y dotar convenientemente las iglesias en aquellos lugares que los Privilegios papales les permiten y, como es lógico suponer, en el Documento de Erección de la Catedral de Almería el segundo aspecto que nos aparece es el “Requerimiento Real” que se hace a Don. Pedro de Mendoza para erigir y dotar:
«en la Iglesia Catedral de la Beatísima Virgen María, con el título de la Encarnación, de la ciudad de Almería del Reino de Granada, y también en las otras iglesias de la misma ciudad y de toda su diócesis/…/en el número y forma que nos pareciere conveniente, los oficios y beneficios que pudieran convenir»[al culto divino].
Desde el momento de la erección, las parroquias funcionan según las necesidades de los cristianos viejos existentes en las distintas poblaciones, ad libitum, pero bajo una sucinta ordenación territorial no expresada ni pormenorizada que las adscriba jurídicamente a uno u otro obispado. Después de las conversiones masivas de musulmanes en el Reino de Granada, posteriores a 1.500, y debido también a los pleitos sobre jurisdicción diocesana surgidos de la ambigüedad del borrador de instrucciones, se produce, la erección de fray Diego de Deza con el fin de reordenar el territorio.
El 26 de mayo de 1505, sucede la primera “erección” de parroquias para la restaurada Diócesis almeriense. La “erección” la lleva a cabo el Arzobispo de Sevilla fray Diego de Deza y el total de estas parroquias se eleva a 42, servidas por un total de 67 Beneficios simples y 45 Sacristanías. De estas parroquias, 20 serían de”jurisdicción realenga“, es decir, directamente sometidas al patronazgo de los Reyes, y las 22 restantes de “señorío”, bajo el control y tutela de distintos nobles a los que se les concedieron mercedes y privilegios por razón de su participación en la Reconquista del Reino Nazarita.
El número de fábricas no se menciona en el documento porque se destinan a tal uso las antiguas mezquitas de las distintas localidades.

La parroquia de Benahadux es una de las 20 bajo la jurisdicción realenga, y contaba con 2 beneficios y 2 sacristías de los anejos de Pechina y Alhamilla. Se erige con el título de “Santa María de la Cabeza y Patronato de San José”.
Pareja con la “erección” corre la dotación económica, como modo de sustentación y mantenimiento de la Diócesis almeriense. El núcleo central de la aportación económica está fundado en los “diezmos” de cristianos viejos, pero éstos son escasos o inexistentes en un territorio que ha estado sometido al dominio musulmán, así tendría un papel importante los “diezmos” de cristianos nuevos (conversos), de los cuales se van a ceder los veinte novenos de diezmos y privilegios, legaciones y juros.
Aparte los diezmos que por derecho correspondían a la Iglesia para su dotación, los Reyes dispondrían “Repartimientos” en “suertes” de tierras de secano y regadío, olivares, viñas, huertas, molinos, casas, tiendas, hornos de pan cocer etc. Confiscados a los moriscos. Estos repartimientos y juros establecen un acceso a la propiedad que en ciertos casos es disfrutada personalmente por prebendados y beneficiados, pero que en la mayoría de los casos va a suponer un ingreso por régimen de arrendamiento, lo que conocemos con el nombre de “Censos”, que su propiedad no corresponde a las personas físicas, sino al beneficio prebenda que dotan.

“La presentaçión de Sus Altezas quel provisor presentó en el XV de noviembre de XCI años”.
“En quinze días del mes de noviembre de noventa e un años presentó el provisor Diego Pérez de Pedrosa, provisor deste obispado de Almería, ante Diego de Vargas, repartidor desta dicha çibdad por Sus Altezas, dos çédulas del Rey e de la Reyna, Nuestros Señores, firmadas de sus nombres e refrendadas de Juan de la Parra e de Fernando Alvarez, fechas en esta guisa.
El Rey y la Reina:
Repartidores de las casas e tierras e qualesquier posesión de las çibdades y villas e logares y castillos del reino de Granada, porque Nos queremos que las iglesias sean primeramente dotadas para sus fábricas y reparos. Por ende Nos vos mandamos que dedes e asinedes a las dichas iglesias, todas las posesiones e rentas que hallará des que tenían siendo mezquitas, o otras que les valgan e renten tanto como aquellas, las quales queremos que tengan las dichas iglesias hasta que acordemos la dote que han de tener para sus reparos e fábricas según dicho es. Fecha en la Real de la vega de Granada, a veinte e ocho días del mes de julio de mill e quatroçientos e noventa e un años.
Yo el Rey. Yo la Reina.
Por mandado del Rey y de la Reina
Fernando Alvarez”.

El 8 de septiembre de 1494, los monarcas escribían al repartidor de la ciudad de Almería Diego de Vargas, ordenándole que detuviera el repartimiento de los habices de la mezquita mayor “hasta que nos seamos en esas partes, plaziendo a Dios, e lo mandemos repartir e proveer…”.entre sus nuevos beneficios, Catedral, convento de Santo Domingo y Hospital Real “por manera que no rezivan agravio e las dichas Iglesias goçen de la merçed que de nos tienen”.
El 21 de noviembre, de 1495, los Reyes Católicos pedían al arzobispo de Granada fray Hernando de Talavera que «hagays repartir las dichas tierras e heredamientos en esta manera; “La meytad de todo ello para la fabrica de la dicha Yglesia, e las dos partes de la otra mytad para el dicho monesteryo e la otra parte para el dicho ospital. E para nuestro servicio enbiad allí luego una persona para que faga el dicho repartimiento…”. El nombramiento recae en Diego de Chinchilla, vecino de Granada.

Confirmación de los Reyes Católicos de la elección de los miembros del concejo de Almería para 1496, según el Fuero Nuevo.
Almería.
“El Rey e la Reina. Conçejo, corregidor, alcaldes, alguazil, regidores, cavalleros, escuderos, ofiçiales e omes buenos de la çibdad de Almería. Vimos las personas que nombrastes para regidores e otros ofiçiales desta dicha çibdad, por virtud del Fuero Nuevo por nos mandado de haser. Por el qual dicho nombramiento, atento al thenor e forma del dicho Fuero, nombrais los ofiçiales siguientes: Regidores. – Alvaro de Montenegro. – Juan de Quebedo. – Diego Hernandes de Molina. – Montero. – Ochoa de Cariaga. – Lucas Manuel. Presonero. – Juan Bayle. Mayordomo. – Diego de Oropesa. Procuradores. – Pero Fernandes de Hellín. – Diego Navarro. El qual dicho nombramiento mandamos ver, e mandamos que los susodichos ofiçiales usen de los dichos ofiçios por este presente año, segund e por la forma e manera que el dicho Fuero dispone. E dende aquí adelante, atento e segund el dicho Fuero lo requiere e dispone. Fecha en la çibdad de Tortosa, XIII días del mes de enero de XCVI años.
Yo, el rey. Yo, la reina.
Por mandado del rey e de la reina
Fernando de Çafra”.

https://benazorin.wordpress.com/2009/01/01/biblioteca/

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